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Razones para el 30

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  • Reducir la velocidad a 30 km/h, puede disminuir el ruido del 33 al 6%

Bilbao o Madrid, entre otras, han sido las últimas ciudades en establecer un límite máximo de velocidad de 30 km/h en el 80% de sus calles (aquellas de un carril para casa sentido y de un solo carril). Estas iniciativas se suman a las de Valencia (en todo el centro histórico), Barcelona (en barrios como Ciutat Vella, Montjuic, Les Corts, Sarrià, Gràcia, Sant Andreu, Nou Barris…) o Sevilla (en el casco antiguo). También a la experiencia de Vitoria-Gasteiz, que recibió el premio Ciudad que Camina por su fuerte apuesta por las zonas 30, o San Sebastián, como municipio pionero en implantar soluciones con algunos proyectos de zonas 30.

Beneficios

The driver and a pedestrian at a crosswalk

Se trate de Zonas 30, Calles 30 o Ciudades 30 (ver recuadro), todas estas modalidades obedecen a los mismos objetivos: calmar el tráfico, conseguir reducir la accidentalidad, reducir el ruido ambiental, mejorar la calidad de vida y la movilidad de sus ciudadanos. Para que esto se consiga, la mayoría de expertos coinciden en que debe formar parte de una estrategia general de movilidad; ser aprobadas con el mayor consenso posible y venir acompañadas de otras medidas para reducir el número de vehículos privados en esas zonas.

Alfonso Gil, Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Bilbao, asegura que la adopción de esta medida, con el respaldo de todos los partidos políticos, ha sido tomada “para que en adelante caminar, pasear en bicicleta o utilizar el transporte público sean actividades más agradables”. El director general de Gestión y Vigilancia de la Circulación en el Ayuntamiento de Madrid, Francisco López Carmona, por su parte, aclara en la capital se persiguen dos objetivos “han sido fundamentalmente de seguridad vial, pero también de convivencia vial”.

Casos de éxito

Efectivamente, reducir la velocidad a 30 km/h tiene un efecto directo sobre la accidentalidad. Raquel Jara, desde su experiencia como perito médico, lo confirma: “En la mayoría de casos existe una relación directa entre la velocidad a la que se produce el impacto y lesiones corporales observadas”. Y Carlos Arregui Dalmases, director general del Instituto de Investigación sobre Vehículos, Centro Zaragoza, corrobora que “si el atropello se produce a una velocidad de colisión de 50 km/h la probabilidad de supervivencia del peatón se sitúa aproximadamente en un 50%. En caso de producirse la colisión a 30 km/h dicha probabilidad de muerte se reduce 5 veces, hasta un 10%”.

El Ayuntamiento de Irún (Guipúzcoa), que lo aplica desde 2011 en las principales calles y, desde 2013, en casi la totalidad, registró antes de ponerse en marcha esta medida, 400 accidentes de tráfico. En 2017, fecha del último balance, 158 siniestros sin ningún muerto o herido grave. En Pontevedra, desde 2012 –fecha en la que se aplicó esta medida en toda la ciudad–, no se ha producido ningún muerto en accidente.


Qué es zona 30, calle 30 y ciudad 30

La diferencia entre una Zona 30, una Calle 30 y una Ciudad 30, además del ámbito de aplicación de la reducción del límite máximo de velocidad de 50 a 30, es que en las primeras, en las Zonas 30, los peatones tienen prioridad respecto a otros modos de transporte, según explica Alfonso Sanz en su libro “Manual de movilidad peatonal. Caminar en la Ciudad”.

¿A 30? ¿Por qué?

  • Para que los peatones y ciclistas se mezclen de forma segura con el tráfico motorizado, las velocidades deben mantenerse en torno a los 30 km/h.
  • Los sistemas de seguridad para peatones con que cuentan los vehículos son más eficaces a alrededor de 30-40 km/h.
  • A  30 km/h, se da con mayor frecuencia un “intercambio social” entre conductor y peatón, lo que parece contribuir a un comportamiento más seguro del conductor respecto de los peatones.
  • El riesgo de que un peatón muera en accidente de tráfico puede reducirse un 75% cuando el conductor opta por viajar a 40 km/h en lugar de a 50 km/h y en más del 90% cuando se opta por viajar a 30.
  • Los errores de juicio al cruzar una calle son similares para los adultos jóvenes y los ancianos cuando el tráfico circula a esta velocidad reducida, pero es 19 veces mayor en el caso de los mayores si la velocidad aumenta a 50 km/h.

FUENTE: revista.dgt.es

Las nuevas formas de moverse por la ciudad

OTROS VEHÍCULOS

  • En 2018, los VMP estuvieron implicados en 300 accidentes con víctimas

Esta es una normativa muy esperada por ciudadanos y ayuntamientos, ya que, según un reciente estudio de la Fundación Línea Directa, el 72% de la población española considera que los VMP son “un riesgo para la seguridad vial”.

En opinión de Francisco Valencia, director general de la Fundación Línea Directa, que ha presentado un estudio sobre los VMP, el borrador de Real Decreto que está elaborando la DGT constituye un buen principio porque, entre otras cosas, sirve de referencia a los ayuntamientos que están elaborando sus propias normativas.

Regulación de los VMP

Como primera novedad, ha explicado Valencia, el borrador de Real Decreto define los VMP: vehículos de una o más ruedas dotados de una única plaza y propulsados exclusivamente por motores eléctricos, que puedan proporcionar al vehículo una velocidad máxima por diseño comprendida entre 6 y 25 km/h. Este punto es muy importante porque los VMP, al no ser considerados vehículos de propulsión a motor, no están obligados a contratar un seguro.

Según ha apuntado el director general de la Fundación Línea Directa, el futuro Real Decreto prohibirá a los VMP circular por vías interurbanas (son vehículos exclusivamente para transitar por las ciudades) y establecerá un límite de velocidad de 25 km/h. Además, se exigirá un certificado de circulación en base a lo dispuesto en el manual con las características del VMP que se publicará a la vez que el Real Decreto. En principio, no establecerá nada sobre la necesidad de matriculación, aunque se creará un registro de este tipo de vehículos de carácter voluntario que podrán usar los ayuntamientos que así lo consideren.

Aumento de la accidentalidad

Feet of girl riding electric mini hoverboard scooter

En cuanto al estudio presentado sobre los VMP, Francisco Valencia ha explicado también que decidieron elaborarlo después de analizar los accidentes registrados en el año 2018, la proyección de accidentalidad para 2019 y el previsible aumento del uso de estos nuevos vehículos. La Fundación Línea Directa ha preguntado a 2.541 personas mayores de 18 años sobre esta nueva forma de movilidad (1.741 entrevistas fueron ponderadas por edad, sexo y territorio, mientras que 954 se llevaron a cabo en las ciudades de Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia).

Según los datos de la Fiscalía de Seguridad Vial, en el año 2018, los VMP estuvieron implicados en 300 accidentes con víctimas, de las cuales 5 fallecieron (tres atropellos al propio VMP, una caída y un atropello a un peatón). Las previsiones indican que, en 2019, el número de fallecidos puede triplicarse (entre 15 y 17 muertos) si no se hace nada “de forma inminente”.

Las causas de este aumento, ha explicado Valencia, están en el incremento de la utilización de los VMP, la aparición de más empresas de alquiler, la proyección de ventas, el crecimiento de la frecuencia accidental y la falta de una normativa clara.

Tipos de VMP

Según una instrucción de noviembre de 2016, los Vehículos de Movilidad Personal se clasifican en tres categorías, en función de su altura y de los ángulos peligrosos que puedan provocar daños a una persona en un atropello. Los de Tipo A son plataformas de una o dos ruedas y patinetes con motor, su velocidad máxima es de 20 km/h, pesan 25 kilos como máximo y su capacidad es para una persona. A este primer grupo, pertenecen los hoverboards, los patinetes eléctricos, los skateboards eléctricos y los monociclos eléctricos.

Los segways y los patinetes eléctricos con sillín conforman los de Tipo B. Pueden alcanzar los 30 km/h, no pesan más de 50 kilos y son para una persona. Los de Tipo C (CO, C1 y C2) son vehículos de mayor envergadura, su velocidad máxima es de 25 km/h, pueden pesar hasta 300 kilos y su capacidad es de una a tres personas.

En el Real Decreto en que trabaja actualmente la DGT, se simplificarán los tipos de VMP, reduciéndose las tipologías en tipo A y B y su comparación con las bicicletas de pedaleo asistido (EPAC) y los vehículos L1ea (ciclos de motor).


Active el ‘modo coche’

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  • Hablar un minuto y medio por el móvil, incluso con el manos libres, supone no percibir el 40% de las señales

El teléfono móvil aporta seguridad, en especial en momentos de urgencia. Por eso, llevarlo en el vehículo permite, en caso de avería, accidente o cualquier otra incidencia, transmitir información rápida y precisa, así como demandar ayuda. Sin embargo, la utilización del móvil mientras se conduce genera un elevado riesgo de distracción. Según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT: “Tras un minuto y medio de hablar por el móvil (incluso con manos libres), el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar.”

Mientras escribimos un mensaje de texto al mismo tiempo que circulamos a 120 km/h, recorreremos 660 metros a ciegas. Por ello, Luis Montoro, catedrático de Seguridad Vial y presidente de Fesvial, considera que, entre las medidas que deben tomarse para luchar contra este factor de riesgo, está “la investigación, la información a los ciudadanos de los peligros y aumentar la presión de control y sanción”. Pero también que “las compañías deben trabajar para ver posibles soluciones tecnológicas que impidan o racionalicen su uso conduciendo”.

Man using mobile phone while driving.

No moleste 

Los fabricantes de telefonía móvil ya tienen –en sus modelos más modernos–, un sistema que, con activarlo al arrancar, silencia y gestiona las notificaciones y llamadas entrantes para evitar que distraigan al conductor. Así de sencillo. Aunque todavía no es tan fácil activarlo.

Para usarlo en dispositivos Android (Samsung y LG, en versiones compatibles), requiere descargar una aplicación –Car Mode–, que no se encuentra en Google Play, sino en Galaxy App.

Una vez descargada (ocupa 29 MB), solo le pedirá que cree una cuenta de usuario. Para activarla, acceda a ella, configure la voz y autorice la conexión vía Bluetooth con su vehículo para procesar de forma integrada. Esta aplicación anula todas las funcionalidades del teléfono y permite solo las que pueda utilizar conduciendo como la música o el navegador.


Modo coche en Apple

En el caso de Apple, esta función está incorporada a los iOS11 y a todos los iPhone compatibles que hayan podido actualizar sus teléfonos a esta versión. Pero su forma de activar tampoco es fácil y muchos usuarios posiblemente desconozcan su existencia. Para activarla, vaya a “Ajustes” > “No molestar” > “Activar” y, a continuación, seleccione una opción “Automáticamente” (cuando el iPhone lo detecte); “Manualmente” (desde el Centro de Control) o “Al conectarse a Bluetooth del coche”. En “Ajustes” > “No molestar” > “Respuesta automática” podrá configurar a quiénes enviar un mensaje: Recientes, Favoritos, Todos o Nadie. Si alguno de estos contactos responde al mensaje automático con la palabra “Urgente”, recibirá todos los mensajes de texto que envíe esa persona a continuación. También se puede configurar el contenido del mensaje y permitir algunas llamadas (si su coche no tiene Bluetooth). La peculiaridad de este modo en los iPhone es que es capaz de detectar que va conduciendo a través de datos de localización de su teléfono. A partir de ahora todos los dispositivos nuevos llevarán esta funcionalidad, según informan desde la compañía.


Fuente: revista.dgt.es

Motos: 10 infracciones peligrosas

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  • La velocidad inadecuada es la primera causa de accidente con víctimas motoristas en carretera

La moto es un vehículo ágil y práctico en el tráfico urbano, y placentero en rutas en carretera. Su construcción, carente de carrocería, ofrece sensaciones distintas al conductor y al pasajero y también escasa protección. Por ello, circular sobre dos ruedas exige concentración y anticipación continuas, un conocimiento completo y un cumplimiento estricto de las normas de circulación. Evitar ciertas maniobras antirreglamentarias y, sobre todo, peligrosas, aumenta la seguridad y la comodidad en los trayectos del propio motorista y de los demás usuarios de la vía. Estas son algunas:

1. Adelantar sin separación

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Los motoristas también tienen la obligación de distanciarse lateralmente del vehículo que adelantan. En poblado, debe ser una separación suficiente; pero en carretera, donde las velocidades de circulación son más altas, esta distancia de seguridad lateral debe ser, al menos, de un metro y medio, un margen para evitar posibles conflictos con otros vehículos provocados por distracciones, falta de observación o maniobras inesperadas.

2. Velocidad inadecuada

Adecuar la velocidad a la vía y las condiciones es fundamental, más en moto: en este vehículo una velocidad de circulación excesiva –o demasiado baja– puede ser sinónimo de caída y desastre dada la desprotección de sus ocupantes. De hecho, La velocidad inadecuada es la primera causa de accidente con víctimas motoristas en carretera (23% de todos los siniestros). Asimismo, en estas vías, el exceso de velocidad es la infracción más frecuente de los motoristas (casi la mitad de las todas las infracciones cometidas en accidentes con víctimas).

3. Circular por el arcén

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Como norma general, los conductores de motocicletas –y de otros automóviles– tienen prohibido circular por el arcén. Eso sí, podrán ocuparlo siempre que, por una emergencia, circulen a una velocidad anormalmente reducida y molesten a los demás conductores. Por tanto, invadir el arcén con otros propósitos –avanzar en retenciones, por ejemplo– es un mal uso –sancionable– del mismo.

4. Adelantar por la derecha

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El adelantamiento por la derecha en zonas interurbanas –carreteras, autopistas o autovías– está prohibido ya que puede resultar muy arriesgado si el vehículo adelantado pretende volver al carril derecho en ese preciso momento. Y el riesgo es mayor aún para un vehículo de dos ruedas, menos visible y más inestable.

5. Cambiar de sentido donde no está permitido

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Esta maniobra debe realizarse donde sea segura, en el tiempo y espacio imprescindibles y señalizándola con antelación. Por ello, está prohibido realizarla en pasos a nivel, túneles, autopistas y autovías, curvas y cambios de rasante con poca visibilidad.

6. Circular con la luz apagada

La iluminación frontal y trasera hace más visible a una motocicleta. Tanto si se acerca como si nos acercamos a ella, con luz advertiremos su posición –menos voluminosa– en la calzada desde una distancia mayor. Por eso, las motocicletas que circulen por cualquier vía deben llevar siempre encendido el alumbrado de cruce.

7. Avanzar entre coches

Como el resto de automóviles, las motocicletas deben circular por su lugar correspondiente, haciéndose visibles en el centro de su carril, que abandonarán para adelantar, girar, cambio de carril… En cambio, avanzar entre vehículos sin la separación adecuada es arriesgado, ya que resultan imprevisibles para el resto de los conductores.

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8. Estacionar en la acera

Aceras, paseos y demás zonas peatonales son lugares donde motos –y demás vehículos de motor– tienen prohibido estacionar como norma general. No obstante, los ayuntamientos pueden regular la parada y el estacionamiento para vehículos de dos ruedas en estos lugares, siempre que no entorpezcan ni ponga en riesgo el tránsito de peatones. Preste atención a las señales de tráfico en estas zonas.

9. Velocidad excesiva en zonas residenciales

La agilidad y maniobrabilidad de la moto puede causar una falsa sensación de control a su conductor en calles residenciales, cercanías de pasos de peatones, de colegios o mercados, donde la irrupción de peatones en la calzada puede ser continua e imprevista. Por ello, en lugares con mucha probabilidad de un ‘encuentro’ vehículo-peatón, los conductores deben reducir la velocidad todo lo necesario.

10. Invadir el sentido contrario

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En ocasiones, los conductores de moto pueden verse tentados de invadir el sentido contrario para avanzar más rápidamente por una calle colapsada. Aun recorriendo unos pocos metros, se trata de una infracción grave (500 € y seis puntos), peligrosa para el motorista por el riesgo de colisión contra los automóviles que circulan correctamente y de estrés en los conductores que se ven obligados a esquivarle.

FUENTE: revista.dgt.es

Consejos para eliminar el hielo del parabrisas

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  • Descongelar el parabrisas con agua muy caliente, o con la calefacción a temperatura elevada, podría provocar su rotura

La empresa Carglass ofrece unos consejos sencillos para eliminar el hielo que se forma en los parabrisas con la llegada del frío. Estos trucos servirán para ahorrarle tiempo y esfuerzo, pero, también, posibles futuras averías.

Antes de que llegue el frío

Con nieblas, lluvias y nevadas frecuentes, es de vital importancia tener el parabrisas y las escobillas en perfecto estado. Unos limpiaparabrisas deteriorados provocan franjas o superficies veladas en el campo de visión al accionarlos, con riesgo para la seguridad. Se recomienda sustituirlos, como mínimo, una vez al año.

Rellene el depósito de líquido del limpiaparabrisas con un producto específico que contenga anticongelante (todos o casi todos los del mercado). En invierno el agua o agua con jabón se puede congelar, lo que podría congelar los manguitos y obstruir los pulverizadores a bajas temperaturas.

Evitar que se forme hielo en el parabrisas

Existen muchos trucos caseros más o menos eficaces, especialmente si su coche pasa las noches a la intemperie, como frotar el cristal con una patata pelada, rociarlo con una mezcla de agua y vinagre, etc. Lo más práctico, sencillo y limpio es cubrir la luna con un cartón o una manta (que será necesario sujetar con los brazos del limpiaparabrisas y las puertas delanteras). De este modo evitaremos la formación de hielo y también que las escobillas del limpiaparabrisas se queden pegadas al cristal.

Eliminar el hielo de forma eficaz

Muchos conductores arrancan el coche con hielo en el parabrisas, esperando que la calefacción y los limpiaparabrisas hagan su efecto, mientras recorren muchos metros sin tener apenas visiblidad, generando una situación muy peligrosa. Descongelar el parabrisas con agua muy caliente, o con el aire de la calefacción a temperatura elevada, puede dañarlo seriamente por el cambio brusco de temperatura, provocando su rotura. Y este efecto se intensifica notablemente si el parabrisas tiene un impacto.

Para quitar el hielo de manera efectiva se recomiendar realizar las siguientes acciones:

  • Arrancar el motor, conectar la calefacción con el ventilador al máximo y dirigir el flujo del aire hacia el parabrisas. Nunca se debe esperar a que el motor adquiera temperatura antes de encender la calefacción, el cambio brusco de temperatura puede rajar el cristal.
  • Usar un producto descongelador:  Existen varios en el mercado, aunque es la solución más cara.
  • Rocíar el parabrisas con alcohol: El alcohol tiene un punto de congelación inferior al agua. Si la capa de hielo no es muy gruesa es una buena solución; en caso contrario, habrá que utilizar una rasqueta para eliminar el hielo. No se debe llenar el depósito de líquido del parabrisas con alcohol porque puede estropearlo.
  • Rascar el hielo que se ha adherido al cristal: Lo ideal es hacerlo con una rasqueta de plástico, pero en caso de no disponer de una, se puede utilizar la caja de un CD o cualquier tarjeta o carné de plástico (mejor si carece de valor). No debe utilizar instrumentos metálicos ni de materiales que puedan arañar el cristal.
  • Accione el limpiaparabrisas: Podrá utilizar el limpiaparabrisas y los dosificadores de líquido para dejar la luna perfectamente limpia después de haber eliminado el hielo y despegado las escobillas del cristal. Y siempre que el depósito del líquido contenga un producto anticongelante.
  • No olvide retirar también el hielo de los faros: En coches con faros halógenos, debería bastar con encender las luces durante un tiempo. Pero las modernas tecnologías de iluminación o los halógenos con un diseño que separan mucho la parábola del cristal protector, requieren que retiremos el hielo a mano.

Lo que nunca debe hacer

  • Accionar los limpiaparabrisas y echar agua. El agua empeorará la situación y las escobillas del limpiaparabrisas es muy probable que estén pegadas por el hielo, así que podemos estropearlas y también el motor del limpiaparabrisas.
  • Echar agua caliente. El cambio brusco de temperatura podría romper el cristal.
  • Echar sal. La sal evita la congelación, pero no descongela; además, puede arañar el cristal y corroe la chapa.

El parabrisas, un elemento clave en la seguridad de su vehículo

En primer lugar, por sus evidentes implicaciones en la correcta visibilidad al volante. No menos importante, el parabrisas aporta hasta el 30% de la resistencia de la estructura del vehículo y es un elemento clave para evitar el hundimiento del techo en caso de vuelco. Además, la eficacia del airbag del acompañante está condicionada por el buen estado del parabrisas, pues al desplegarse se apoya sobre él, ejerciendo una enorme presión que podría llegar a arrancarlo.

Por último, la inmensa mayoría de las cámaras de los sistemas de seguridad ADAS están instalados en el parabrisas. Cuando se sustituye un parabrisas, hay que desmontar las cámaras del cristal roto y montarlas en el nuevo. Una vez instalados, estos sistemas han de ser recalibrados para asegurar que funcionan con la máxima precisión y proporcionan la información correcta a los sistemas de seguridad.

FUENTE: revista.dgt.es

Usar el WhatsApp dispara un 134 por cien el riesgo de accidente

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  • El uso del teléfono inteligente afectó a la habilidad de los participantes para mantener una correcta posición del vehículo en el carril

Contestar un WhatsApp mientras se conduce deteriora significativamente el rendimiento en la conducción, y aumenta el número de accidentes hasta un 134,5% en conductores mayores de 55 años. Así se desprende de una investigación realizada por el departamento de Óptica de la Universidad de Granada (UGR), dirigida por las doctoras Carolina Ortiz Herrera y Rosario González Anera y publicada recientemente en la revista Accident Analysis and Prevention, que ha analizado cómo influye el uso de esta aplicación telefónica en la conducción en función de la edad del conductor.

Edad y uso del móvil

En el estudio, han participado un total de 75 conductores, usuarios habituales de esta aplicación en el móvil, a quienes se dividieron en cuatro grupos, de entre 18 y 24 años; de entre 25 y 39 años; de entre 40 y 54 años, y de más de 55 años. A todos ellos se les evaluó “la función visual mediante una amplia batería de test“. Además, el rendimiento en la conducción de cada participante se evaluó en una primera sesión sin distracción y en una segunda sesión bajo distracción, en la que tenían que responder a una serie de WhatsApp  mientras conducían en un simulador. Finalmente, se recopilaron datos sobre la percepción subjetiva que estos conductores tenían de su propia conducción mediante una encuesta denominada ‘Driver Behaviour Questionnaire’ (DBQ). Los resultados mostraron que su capacidad para conducir empeoró notablemente al ser distraídos. El uso del teléfono inteligente afectó a “la habilidad de los participantes para mantener una correcta posición del vehículo en el carril“.

Efectos negativos

De este modo, la desviación estándar de la posición lateral del vehículo en el carril aumentó significativamente para todos los grupos de edad, excepto para el grupo de entre 25 y 39 años. Como consecuencia, en la sesión en la que usaron WhatsApp a la vez que conducían, los conductores mostraron “un mayor número de salidas del carril y una mayor distancia recorrida invadiendo el carril contrario“.

El efecto negativo de usar el teléfono móvil al volante fue evidente, ya que el número de colisiones aumentó para todos los grupos de edad“, ha destacado Sonia Ortiz Peregrina, investigadora del departamento de Óptica de la UGR y una de las autoras de este trabajo. Escribir mensajes mientras conducían afectó más notablemente al grupo de conductores de edad más avanzada, que sufrieron un número de colisiones significativamente mayor que los conductores de entre 18 y 39 años. Sin embargo, “el DBQ reflejó que los conductores jóvenes son los que adoptan más conductas de riesgo al volante, cometiendo más infracciones“.

Empeoramiento del rendimiento en la conducción

Los resultados del trabajo realizado en la UGR demostraron que algunas funciones visuales están relacionadas con el rendimiento en la conducción. Tanto el deterioro de la sensibilidad al contraste como el incremento del nivel de ‘straylight’ (parámetro relacionado con la difusión de la luz en los medios oculares, que afecta a la sensibilidad al deslumbramiento), mostraron una correlación estadísticamente significativa con un mayor número de colisiones, una mayor distancia recorrida fuera del carril y un peor control lateral del vehículo.

Ambos aspectos son dos buenos predictores del rendimiento en la conducción, por lo que deberían ser incluidos en los exámenes visuales para la obtención/renovación del permiso de conducir“, ha destacado Sonia Ortiz Peregrina.

 

FUENTE: revista.dgt.es

Una señalización confusa en carretera causa distracciones

Traffic Signs

  • 2 de cada 3 entrevistados centran su atención en la señalización por encima de las indicaciones del navegador, frente a un 32% que admite prestar más atención a lo que les señala el GPS

Un 73% de los conductores ha tomado decisiones incorrectas por culpa de la mala señalización. Esta es una de las principales conclusiones del estudio elaborado por BP España, Castrol y el Race en el marco de la campaña#AlVolanteLoImportante.

Causas externas de distracción

El estudio, realizado a un panel de 2.000 conductores españoles, analiza los diferentes elementos externos que pueden distraer durante la conducción. En este sentido, los tres principales factores que comportan un riesgo al volante son la presencia de otros usuarios en la vía como peatones, ciclistas, camiones o motos (55% de los encuestados), la existencia de accidentes en la carretera (52%) y una señalización confusa (48%).

En términos generales, las personas entrevistadas consideran que la señalización en las vías es importante, sobre todo en estas fechas señaladas en las que hay menos horas de luz. En concreto, para la inmensa mayoría de usuarios (91%) la señalización vertical es un aspecto fundamental para garantizar una conducción segura. Esta puede ser una de las razones por las que el GPS, cuyo uso se ha generalizado entre los usuarios de los vehículos, no ha llegado a sustituir la funcionalidad de las señales de orientación, a pesar de que su uso sigue en aumento, especialmente en los viajes en los que no se conoce bien el destino, como ocurre a veces en Navidad.

Así, incluso en caso de duda, 2 de cada 3 entrevistados centran su atención en la señalización por encima de las indicaciones del navegador, frente a un 32% que admite prestar más atención a lo que les señala el GPS. No obstante, casi la mitad de los conductores entrevistados (46%) reconoce que lo utiliza de manera habitual mientras conduce, como método de guía para llegar al destino elegido y no para otras funcionalidades como advertencia ante radares y controles policiales, para conocer el estado de la vía o con el objetivo de informarse sobre el límite de velocidad de la calzada por la que transita.


La importancia de una señalización clara, visible y comprensible

Un 37% admite haber realizado en alguna ocasión algún tipo de maniobra incorrecta que ha puesto en peligro su propia integridad o la del resto de conductores debido al mismo motivo. Estos datos pueden ir emparejados a la existencia de un problema con la visibilidad de las señales, ya que el 51% está de acuerdo en subrayar que, en ocasiones, la señalización no se sitúa con antelación suficiente, el 35% apunta que no es lo suficientemente grande para ser vista correctamente, y un 28% piensa que, muchas veces, está situada en lugares de escasa visibilidad, incluso en ocasiones tapada por la vegetación. Durante los desplazamientos en este período es importante prestar atención a los motivos meteorológicos adversos que nos impidan una correcta visualización de las señales, tales como la niebla, la nieve o las intensas lluvias.

El estudio pone de manifiesto, además, que el buen hacer de las señales depende también del nivel de comprensión de las mismas por parte de los conductores que las interpretan. En este sentido, un 22% de los encuestados reconoce que no conoce el significado de todas las señales, un 31% afirma que la señalización no es fácil de entender y un porcentaje igual apunta que las señales no son creíbles.

Finalmente, cabe destacar que las señales no son el único elemento externo de distracción mientras se conduce, aunque sí el de mayor relevancia: para un 14% y un 25% respectivamente, el paisaje y la presencia de carteles publicitarios también pueden suponer una distracción.

FUENTE: revista.dgt.es

 

Amaxofobia: Miedo a conducir

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  • No todas las personas que tienen miedo a conducir han sufrido necesariamente un accidente de tráfico, cada vez es mayor el número de las que también presentan cuadros de ansiedad, claustrofobia, agorafobia y acrofobia, entre otros.

Cuando decimos que una persona tiene amaxofobia, lo que estamos indicando es que tiene miedo a conducir, un problema que según un estudio de la Fundación CEA sufren más del 28% de los conductores.

El estudio se ha llevado a cabo con datos recogidos entre los años 2005 y 2012 ,y según el psicólogo de la mencionada Fundación, Ignacio Calvo “al miedo a conducir le precede problemas de ansiedad. No todas las personas que tienen miedo a conducir han sufrido necesariamente un accidente de tráfico en su vida, más bien, cada vez es mayor el número de personas que se ven afectadas por este miedo siendo la causa principal los cuadros de ansiedad como, por ejemplo, claustrofobia, agorafobia y acrofobia entre otros”.

Mujeres y hombres

La amaxofobia la sufren tanto hombres como mujeres. Hasta ahora, explica Ignacio Calvo, los estudios realizados indicaban que las mujeres en un porcentaje altamente mayoritario eran quienes lo sufrían, sin embargo, “podemos confirmar que el 55% de quienes lo sufren son mujeres frente al 45% de hombres”.

La conducción originalmente se ha identificado con el género masculino, es por ello, que a los hombres les cuesta más reconocer que tienen problemas de ansiedad o miedo a conducir tras un accidente de tráfico. Bien, las mujeres muestran mayor nivel de preocupación en la conducción que los hombres y eso les conduce a sentir ansiedad en la conducción o miedo a conducir.

¿Se puede superar?

Para superar la amaxofobia, indican desde la Fundación CEA, lo primero es trabajar la regulación de las emociones, identificando estas emociones a nivel físico y psicológico para poder desarrollar estrategias de afrontamiento adecuadas hasta conseguir de forma gradual el control en sí mismo y en el vehículo, trabajar a su vez la autoestima. En el caso de las mujeres, subrayan, “la autoestima suele ser baja sobre todo en los casos en los que han aprendido a conducir bajo las órdenes de un hombre”. Por todo ello, aconsejan con la ayuda de psicólogos especializados en amaxofobia.


CURSOS PARA SUPERAR LA AMAXOFOBIA

La Fundación CEA realiza periódicamente cursos para superar este problema. Esos cursos son totalmente gratuitos para los participantes. Cuentan con la participación de psicólogos y formadores viales especializados en el tratamiento de la amaxofobia; y combinan la psicoeducación con prácticas de conducción segura en circuito cerrado, aportándoles una visión más clara de cómo afrontar una situación de emergencia y superar el miedo a conducir.

Este curso se divide en dos jornadas. Una primera, teórica,en la que se explica en qué consiste la enfermedad, cuáles son sus síntomas y diferentes técnicas y estrategias para afrontar el problema, como técnicas de relajación y focalización de la atención (mindfulness), manejo de pensamientos negativos y catastrofistas, autoinstrucciones positivas, terapia de aceptación y compromiso, abordaje de sentimientos de culpa, pensamientos autocastigadores y diseño del afrontamiento gradual hacia la fobia.

Y otra jornada práctica en circuito. Los alumnos acompañados por un instructor realizan diversas prácticas para el aprendizaje de una conducción más segura en situaciones de emergencia. Aprenden ergonomía de la conducción, utilización correcta del volante, técnica correcta a utilizar en caso de que el vehículo se deslice, así como la importancia de la distancia de seguridad. De manera voluntaria, los participantes pueden probar un simulador de vuelco y un simulador de impacto.

Un dato que arroja el estudio indica que la mayoría de los españoles no solicita ayuda ante este problema (más del 57% de los afectados). Entre los que sí la piden, el 43% acude a una autoescuela o a un psicólogo. 


¿CUÁNDO TIENEN MIEDO?

 Estas son las circunstancia en las que, según el informe, aparece ansiedad al conducir: 

– Vía: el 35% cuando circula por autovía o autopista, el 14% por ciudad y otro 14% al circular por vías desconocidas. Solo un 3% cuando pasa por un túnel. 

– Climatología. El 505 en situaciones de lluvia, nieve y un 27% si lo hace acompañado con niños. 

 

FUENTE: revista.dgt.es

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